El nuevo año comienza con un “¡sí!”

Los miembros del Instituto Secular Pío X han inaugurado el nuevo año con los compromisos de miembros consagrados y asociados en Nicaragua, Colombia y próximamente en Guatemala. Estas jornadas de compromiso nos permiten celebrar la pertinencia de nuestra vocación a los tiempos que vivimos.

Orlando Antonio Rostrand, de Nicaragua, hizo su compromiso definitivo en el Instituto Secular Pío X el 5 de enero de 2024. Arquitecto de formación, vive en Managua. Desafortunadamente, debido a la situación social del país en los últimos meses, los responsables del Instituto no pudieron viajar a Managua para presidir la celebración. Un sacerdote amigo fue delegado para oficiar la celebración. En la misma ocasión, la Sra. Mérida de la Trinidad Arrieta renovó su compromiso como consagrada en el seno de nuestra Familia Apostólica.

Orlando escribió pocos días después de su compromiso: “Hace más de 12 años encontré una página web en Internet y así fue como conocí el Instituto Secular Pío X. Después de un período de discernimiento y de conocernos, comencé el proceso de formación. Con los pensamientos del Padre Henri Roy, me enamoré cada vez más del Instituto y cuanto más lo conocía y caminaba con él, más me pintaba con los colores del Instituto Secular Pío X. Hoy formo parte de esta Familia Apostólica. A través de esta consagración, siento que Jesús ha entrado como una espada en mi corazón; es una renovación, un nuevo bautismo, que me lleva a vivir un proyecto de vida centrado en la caridad hacia los pobres, a amarlos, a entregarme incondicionalmente por el bien común, no sólo con palabras, sino con el testimonio de mi vida.”

En Cartagena (Colombia), el 6 de enero le tocó a Eduardo Santos Ribón Badillo decir “sí” a Cristo. Hace unos días compartió sus primeras impresiones con el Instituto: “Para mí, mi primer compromiso con el Instituto significa dar una respuesta personal a Jesús, seguirle más de cerca en esta forma de vida, la vida secular consagrada. Es una respuesta que me compromete a ser y continuar siendo testigo del amor de Dios; así quiero seguir de cerca a Jesús en las tareas cotidianas de la vida, en mi trabajo como profesor universitario, continuando con la labor apostólica con los niños y jóvenes de la Fundación Santa María de la Esperanza de Villanueva. Este compromiso significa que ahora mi Familia es también todo un Instituto de consagrados y consagradas, de matrimonios asociados que viven la alegría de la entrega a los más pobres. Significa confiar en la Providencia de Dios que llama, consagra y envía.”

Durante esta celebración, Fabián Alonso Rodríguez también renovó su compromiso como miembro consagrado. Unos días antes, en Popayán, Néstor Landínez y Mónica García se comprometieron definitivamente como pareja asociada, mientras que Diego Fernández y Giselle García renovaron su compromiso y Angélica Fernández hizo su primer compromiso como asociada soltera.

El 28 de enero, en Guatemala, los consagrados Darwin Jiménez y Doris Maribel Lorenzo renovarán su compromiso. Esta renovación significa que la vocación sigue arraigándose más profundamente en el corazón de los miembros, pero también en medio de un pueblo que busca signos de esperanza para una semilla de paz y justicia en el país.

Estas celebraciones en Nicaragua, Colombia y Guatemala son la confirmación de que nuestra vocación toca a hombres y mujeres, solteros y parejas, que desean entregar toda su vida a Cristo para que sea mejor conocido, amado y servido. Que el Espíritu Santo siga disponiendo los corazones para que el “sí” libremente dado sea portador de fidelidad y generosidad para “renovar todo en Cristo”.



(La foto muestra el momento de compromiso de Eduardo Ribón Badillo en Cartagena – Colombia. En el fondo, José Fernando Paruma y Yezenia Muñoz, responsables regionales de Colombia.)

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